domingo, 3 de abril de 2016

Segundo Trabajo Integrador

" La relación entre el conocimiento y yo "

Como lo dice el título, en este trabajo hablaré sobre la relación que existe entre el conocimiento y yo. Cómo me llega el conocimiento (cómo es validado dentro de mi cabeza) y cómo me ayuda en la práctica de mi vida, cómo éste afecta mis creencias e ideas, qué dudas genera en mí, cómo afectan esas dudas mi vida diaria, cómo la información genera conocimiento en mí, etc. Así también en este ensayo quiero defender la importancia de LA VERDAD para la adquisición del conocimiento en especial para el conocimiento político de nuestro país,  partiendo de los conceptos y estudios que más adelante se mencionan.

Para responder todas estas preguntas primero es necesario entender los conceptos de los que se hablan y el contexto en el que los autores manejan dichos conceptos. ¿De qué autores estoy hablando? Nada más y nada menos que Ortega y Gasset, Luis Villoro y Pablo Fernández Christlieb. A continuación les proporciono algunos datos básicos de estas 3 personas.

José Ortega y Gasset
(1983 – 1955)
Luis Villoro Toranzo
(1922 – 2014)
Pablo Fernández Christlieb
(1954 – Aún vive)



Filósofo y ensayista español


Filósofo, investigador, profesor y diplomático mexicano.



Profesor mexicano, estudios de doctorado y postdoctorado en el área de psicología.


" Opiniones de los que saben "

El texto de Ortega (ideas y creencias) nos habla de 3 conceptos clave: creencia, duda, saber (ideas). Las creencias más que en un pensamiento, consisten en un estado. Tu estado es la creencia o la no creencia de algo, no es algo que tengas como una idea. Las ideas las posees y analizas haciendo uso del pensamiento intelectual. Por otro lado la duda también es un estado, al igual que las creencias, estás en la duda. Un párrafo o  frase de este texto de Ortega me gustó porque utiliza los 3 conceptos ahí mismo:

"Los huecos de nuestras creencias son, pues, el lugar vital donde insertan su intervención las ideas. En ellas se trata siempre de sustituir el mundo inestable, ambiguo, de la duda, por un mundo en que la ambigüedad desaparece. ¿Cómo se logra esto? Fantaseando, inventando mundos."

De este modo, desde mi punto de vista, las creencias se forman gracias a un conjunto de ideas mejor fomentadas, ideas donde la duda ya no tiene cavidad o donde la duda ha sido resuelta de tal forma que no las analizamos, de hecho trabajan a un nivel muy bajo de nuestro cerebro, casi a nivel inconsciente.

Por otro lado, Villoro, abarca el estudio del conocimiento desde la perspectiva de Platón, el cual a su vez, trata al conocimiento desde 2 perspectivas: análisis Teetetes y análisis Menón.

Teetetes nos dice que creer es una condición necesaria pero no suficiente para saber algo. Además de creer, la proposición de esa creencia debe ser verdadera. ¿Acaso estas 2 condiciones no son suficientes para decir que sabes (creer en algo que es verdadero)? No, supongamos que el maestro en clase pregunta ¿cuál es la derivada de 5x? Tú, por asares del destino, crees que la respuesta es 5 y en efecto, la derivada de 5x = 5 pero no puedes presumir que sabes derivar ya que no conoces el procedimiento que conlleva a ese resultado. Por lo tanto, para saber algo es necesaria una tercera condición: justificar la respuesta. Menón, no da una definición de conocimiento distinta. De hecho concuerda con Teetetes, sólo que Menón lo abarca desde otro ángulo. Considera que el saber requiere una atadura a la realidad, para que el conocimiento no sea solo conocimiento vacío, sino que ese conocimiento sea de utilidad real para orientarnos de manera práctica y segura en la vida.

Christlieb nos habla sobre cómo la percepción y los sentidos (y por tanto la realidad misma) se configuran históricamente, según la relación de cada época con sus objetos. Cómo los percibimos y cómo nos percatamos de ellos, y los cambios que estas percepciones y estos sentidos han sufrido a lo largo del tiempo. Para Pablo, el conocimiento es la cantidad de información que poseas.

" El conocimiento para Aristóteles "

Aristóteles distingue varios niveles o grados de conocimiento. El conocimiento sensible deriva directamente de la sensación y es un tipo de conocimiento inmediato y fugaz, desapareciendo con la sensación que lo ha generado. El conocimiento sensible al mezclarse con la memoria sensitiva y con la imaginación puede dar lugar a un tipo de conocimiento más persistente. Una forma de conocimiento que, sin que le permita a los hombres conocer el porqué y la causa de los objetos conocidos, les permite, sin embargo, saber que existen.

El nivel más elevado de conocimiento vendría representado por la actividad del entendimiento, que nos permitiría conocer el porqué y la causa de los objetos; este saber ha de surgir necesariamente de la experiencia, pero en la medida en que es capaz de explicar la causa de lo que existe se constituye en el verdadero conocimiento.

Pero el verdadero conocimiento es obra del entendimiento y consiste en el conocimiento de las sustancias por sus causas y principios, entre las que se encuentra la causa formal, la esencia. Al igual que para Platón, para Aristóteles conocer, propiamente hablando, supone estar en condiciones de dar cuenta de la esencia del objeto conocido.


En mi opinión, el análisis Teetetes de Platón es parecido a la teoría del conocimiento de Aristóteles. Sólo que este último habla sobre un tipo de semi-conocimiento que se adquiere a través de los sentidos, no lo considera un conocimiento completo porque es uno muy básico, que da cuenta de la existencia de algo. Por ejemplo, supongamos que un niño pequeño tratar de agarrar un hielo de los que servimos en las bebidas, cuando él trata de tomarlo, éste le quema la mano de tan frío que está y se le resbala, el niño adquirió un conocimiento “crudo” del hielo, ahora ya sabe que ese objeto puede lastimarlo levemente y que es difícil de agarrar con las manos. No podemos decir que el niño no sabe nada de los hielos, porque al menos sensitivamente lo sabe, pero tampoco podemos decir que su conocimiento de ellos es completo o verdadero, ya que no puede decirnos (suponiendo que hablara), a qué se debe que el hielo lo queme y a qué se debe que se resbale con facilidad.

Así pues, haciendo a un lado este semi-conocimiento que menciona Aristóteles, su definición  es muy parecida a la de Platón, pues ambas hablan sobre dar testigo de las causas de los hechos para comprobar el verdadero dominio de un saber.
  
" El conocimiento y yo "

Ya que abarcamos el concepto de conocimiento desde distintos ángulos de estudio, es hora de relacionarlo con mi vida. Para mí es importante el cocimiento verdadero, el conocimiento de las cosas, de las personas, de los hechos, etc. Al igual que todos, no me gusta estar en la duda.

En realidad me cuesta trabajo hablar del conocimiento en relación a mi vida, pues, es algo con lo que siempre contamos y no puedo si quiera imaginar cómo sería mi vida sin conocimiento. Es algo tan básico y obvio que es difícil.

Para poder continuar me plantearé la siguiente pregunta ¿por qué es relevante el estudio del conocimiento en mi vida diaria? Aún me cuesta trabajo responder, quizá la siguiente pregunta me ayude ¿De no haber llevado esta materia en el ITESO, qué habría cambiado? Sinceramente no mucho en cuanto la forma con la que adquiero conocimiento de las cosas, pero sí respecto al conocimiento de mí mismo. Cada entrada del blog forma parte de mí y he aprendido cosas de mí mismo. Sin embargo, la última pregunta no me ha ayudado mucho. La cuestión es que los temas vistos durante el curso son objetivos y no presentan posturas, sólo te dan información para que tú la uses.

Quizá esta pregunta me sea más útil ¿Qué sería de mi vida si el conocimiento que tengo no fuera verdadero? O ¿Qué sería de mi vida si las creencias que tengo son erróneas?  Un completo desastre seguramente. De ahí la importancia del conocimiento verdadero. Quizá muchas personas vivimos en la duda, y quizá muchas personas tenemos creencias que son falsas pero, se hace lo posible por buscar la verdad. Aunque sinceramente la verdad no lo es todo, esto lo aprendí de la reciente película de Eugenio Dervez: Milagros del cielo, me hizo reflexionar sobre este tema. Para los que no la han visto, les hablaré un poco sobre ella. No es una película religiosa pero sí habla de Dios, en ella aprendí que la existencia de Dios es difícil de probar, pero si creer en él te hace sentir mejor, pues cree en él. Quizá algunos no estén de acuerdo conmigo, pero pienso que si creer en algo te hace sentir mejor que antes de creerlo, pues adelante, no estás para complacer las opiniones de los demás cuando tú te estás muriendo por dentro.


Quizá me salí un poco del tema, pero éste fue un claro ejemplo de la necesidad humana que tenemos de salirnos del estado de duda. Aunque todo depende de la importancia de la duda, por ejemplo para algunos no saber si existe Dios puede ser atormentador, pero para algunos otros es algo irrelevante con lo que puedes vivir. Después de todo la importancia de la duda es algo relativo.

Lo que no es tan relativo es la importancia del conocimiento o de la información que poseas. En el mundo de hoy casi se podría decir que vales por lo que sabes. Por lo menos eso es lo que la educación nos quiere dar a entender. Ya que cada vez te ofrece más y más estudios: la licenciatura antes era suficiente y maravillosa pero ahora muchos la tienen y ser licenciado no te hace destacar, ahora para poder destacar necesitas una maestría o un doctorado. Entre más información poseas más importante eres, por lo menos para las empresas.

Cabe mencionar que el ITESO da un brinco más allá de la información, pues no se limita a educarnos en únicamente ese ámbito, sino que además se preocupa por educarnos en el ámbito de la moral y cooperación con la sociedad. Y hace bien, muchos trabajos además de conocimiento seco, demandan valores: respeto, generosidad, solidaridad, libertad, etc.

" La política en este país "
Mi blog coincidió con el de muchos de los blogs de mis compañeros en cuanto a lo mal que está el país en cuento a corrupción y delincuencia, cuando vimos el caso de desaparición de Brenda Damaris. Y cómo no coincidir en algo tan molesto como esta situación de México...

Yo soy de las personas que creen que una vida entre los millones de habitantes del planeta vale demasiado a pesar de ser una de muchas. Y con tantas desapariciones en México, pareciera que es todo lo contrario. Por eso creo que es justo demandar verdad, todos valemos por igual. La verdad nos permitirá juzgar a los que se lo merecen, la verdad nos permitirá encontrar a nuestros seres queridos, la verdad hará que el gobierno quede expuesto. En este sistema, donde la verdad está detrás de una cortina de humo por todos lados, da mucho que desear.

Yo los invito a seguir luchando, no a conformarse, hay demasiada gente podrida en este país, pero hay más gente buena. No sé si en un futuro decidiré quedarme aquí para tratar de hacer algo por el país, o si egoístamente me marcharé por una mejor calidad de vida. Pero lo que sí sé es que no estamos solos y eso lo demuestran las instituciones extrajeras que vinieron a ayudar cuando se dieron los casos de los desaparecidos.



Necesitamos poco a poco ir quitando estas cortinas de humo que tapan los ojos de los mexicanos, para que así, el conocimiento sea verdadero y no sólo para contar con él, sino para hacer uso de él, como dice el análisis Menón, que el conocimiento sea una guía segura en la práctica. Pues de nada te servirá tener todos los conocimientos del mundo si no los sabes aplicar a tu vida diaria. Y aplicarlos no es suficiente, pues un profesionista sin valores no vale para nada. Puedes presumir de tu nivel de estudios, puedes contarle a tu papá que bien te fue en tu examen, pero qué sentido tiene esto si no puedes hacer algo por la sociedad que te rodea.  Haz consciencia de tu entorno y haciendo uso de la verdad, demanda justicia a quien merece ser juzgado.

Bibliografía:
https://es.wikipedia.org/wiki/José_Ortega_y_Gasset

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